PROGRAMA
Así describía Arnold Schönberg a Franz Schubert:
«Era un hombre de apariencia tierna: pequeño, bastante rellenito como para ser justamente apodado Schwammerl (gordito), de cabello castaño rizado, una nariz redondeada, una cara redonda y un hoyuelo en el mentón. Su vista era mala y siempre llevaba gafas. En general, era de buen carácter y podría ser fácilmente convencido para que tocara el piano e improvisara valses en las fiestas. A veces, sin embargo, podía estar malhumorado e irascible, especialmente durante los últimos tiempos de su vida, cuando la enfermedad lo consumía».
Los músicos que nos acompañarán en este concierto interpretarán obras originales de Franz Schubert para trío de piano, voz y trompa, junto a otros trabajos de compositores contemporáneos de este gran romántico, que solía organizar encuentros musicales en su casa, que titulaba «Schubertiades».